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Finiquito, indemnización y prestaciones pendientes no significan lo mismo. Primero identifica cómo terminó la relación; después revisa cada cantidad por separado.
Cuando termina un trabajo suele aparecer una sola cifra en una hoja, y la pregunta inmediata es si está bien. Esa pregunta no se puede responder mirando el total. Un cierre laboral puede contener cosas muy distintas: cantidades que ya habías generado y quedaron pendientes, y en ciertos casos conceptos ligados a la causa por la que terminó la relación.
Por eso el primer paso no es calcular, es identificar. Una renuncia, una terminación de contrato y un despido no producen los mismos conceptos, aunque el salario y la antigüedad sean idénticos. Lo que sí ocurre en todos los casos es que las prestaciones ya devengadas —días trabajados, aguinaldo proporcional, vacaciones y prima pendientes— deben revisarse, porque no desaparecen por la forma en que terminó la relación.
Una calculadora puede ayudarte a ordenar los componentes y a ver qué variable mueve cada parte del resultado, pero no puede determinar la causa jurídica de una separación ni si procede una indemnización. Si la cifra que te ofrecen y la que estimas difieren mucho, lo útil es saber exactamente en qué concepto está la diferencia antes de firmar.
Finiquito. Revisa cantidades ya generadas y pendientes al terminar la relación.
Liquidación. Puede incorporar conceptos indemnizatorios según la causa de terminación.
Una misma separación puede requerir revisar más de un concepto. La calculadora no determina por sí sola la causa jurídica.
Vuelve a entender tu ingreso completo y prepara tu siguiente etapa